sábado, 24 de octubre de 2026

Lirón careto: ¿cómo caza este pequeño depredador a sus presas?

 


Lirón careto acechando a su presa con una gélida quietud



Lirón careto alimentándose de la polilla recién capturada

 Con la llegada del otoño, el lirón careto aumenta al máximo su actividad en busca de alimento, consumiendo todo tipo de frutos silvestres y penetrando incluso en graneros y despensas humanas. Va acumulando afanosamente reservas para pasar el invierno. En pocas semanas eleva su peso hasta unos 120 gramos y adquiere la capa de grasa que quemará lentamente durante el letargo. 

El pequeño cazador, como apreciamos en este escueto documental sobre el lirón careto, dispone de una técnica de caza al aguardo, como lo haría un mamífero carnívoro. Tensionado ante la posible presa, aguanta inmóvil como un elemento inerte del espacio el momento adecuado, salta como un resorte y apresa al insecto del que se alimentará. 

Por otro lado, me gusta el conocimiento de este roedor de todo su ambiente vecinal del que destaco el momento en el que campea con precaución y al escuchar el cercano canto del macho del búho real, emprende una carrera fugaz hacia la oquedad que lo protege del exterior.

Por último, en este corto relato, vemos una secuencia sobre la competencia del espacio con un ratón de campo que, como nuestro protagonista, también gasta malas pulgas. Extraordinaria persecución entre ambos ejemplares para concluir con este especial documento. 


                                            VIDEO: LIRÓN CARETO CAZANDO 





martes, 29 de septiembre de 2026

REFRÁN con el ZORRO y el BUITRE

 


La expresión del zorro una vez se han llevado lo que venía a buscar


Siempre es estimulante y enriquecedor tener la curiosidad afilada para realizar cualquier plan que pueda desempolvar las dudas que a uno le acucian, sin desbordamiento alguno, por supuesto. Los proyectos para saciar la curiosidad han de tener su tiempo y lógica para obtener ciertos frutos. 

Coincidir con un nido de cualquier rapaz, abandonado desde hace tiempo, me permite mediante las cámaras obtener algunos indicios del porqué se abandonó dicho enclave nidal. Tampoco el paso de ciertas especies por el nido, pueden ser el resultado del abandono del mismo o su nula utilización posterior. Uno se conforma con experimentar simplemente para ganar un poco más de conocimiento al respecto. 

Como la nada no atrae a los animales oportunistas, decidí colocar unas carcasas de pollo para acelerar la posible presencia de los mamíferos en cuestión y saber qué es lo que podía pulular por esta recóndita repisa sobre una altura de treinta metros. 
El primer comensal en llegar fue el zorro, tan asustadizo que, a pesar de localizar el cebo, no quiso llevárselo por miedo a sus investigaciones olfativas. No puedo entender que, una vez localizados los restos, el raposo no se los llevara. Al día siguiente, surgió el resultado del dichoso refrán: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.  Pero, en otra versión más acorde con la situación presente y es: “no dejes para mañana lo que te puedas comer hoy”. Ocurrió que, lo inesperado dio al traste con el asunto de grabar a los mamíferos de la repisa. El gran carroñero, que no tenía la intención de reparar el nido, ni siquiera de mirarlo, trincó los restos del pollo y los devoró en un momento. 
La pregunta que me viene a la cabeza es ¿tiene el buitre leonado algo de olfato de cercanía o, quizás alertaron al carroñero las hormigas pululando agitadamente sobre los restos de carne? Fuera lo que fuera, la rapaz limpió en un momento con acierto, la carne oculta por unas hierbas.

Me dio cierta pena ver un día después al raposo en color, pues afortunadamente acudió de día y se puede apreciar el rojo vistoso de su pelaje. Total, para darse cuenta de que las viandas habían desaparecido. Desafortunado momento perdido para hincar el diente al encuentro de un buen bocado que se desvaneció en el pico del buitre leonado.



Buitre leonado hallando los restos de carne ocultos bajo la hierba


La rapaz carroñera terminando el hallazgo con muy buena gana

                                         VÍDEO DEL ZORRO Y EL BUITRE



viernes, 25 de septiembre de 2026

REACCIÓN de un joven BÚHO REAL ante dos BUITRES LEONADOS y la cámara de fototrampeo




Joven buitre leonado acercándose a la plataforma del nido donde nació antes de ser expulsado por el adulto



Joven búho real del año tratando de amedrentar a la cámara mientras la curiosea


 Mientras hacía desinteresadamente el seguimiento del nido de búho real desde el otro lado del camino, el pequeño pollo de buitre leonado, era protegido del sol por uno de sus progenitores.  Entre ellos, no hay riñas por la usurpación de nidos y, paradójicamente, el primero en romper las reglas fue una pareja de buitres leonados al construir su plataforma en la confortable y discreta oquedad donde había anidado el búho real tantas veces. La rapaz nocturna, ahora, lo hace en el nido de hace unos dos años del buitre leonado.

Esta zona, atravesados los farallones calizos por un camino de escaso transito, me ha permitido poder observar a placer a ambas rapaces en un cómodo punto desde el otro lado de su cortadura caliza, viendo el paso de algún vehículo y ciclistas que tampoco suponen incomodidad para estas aves.
 
Para no extenderme demasiado, voy a dar por concluida la cría del joven buitre leonado que, a día de hoy, ya no está en el nido. Por ello, sabiendo que el joven se las arreglaba (aparentemente muy bien) sin la asistencia de los adultos, decidí colocar la cámara en la revuelta repisa. El nido estaba tan pisoteado que no se apreciaba nada más que un aplastado amasijo de ramas. Una gran sabina negral, acompaña discretamente al mencionado nido. Tiene las ramas superiores peladas y endurecidas tras aguantar día, tras día, la visita de estos grandes carroñeros al posarse para pasar la noche. Sus ramas en invierno, al parecer, son más cálidas que la inerte y fría roca.
Allí coloqué la cámara con objeto de poder ver qué animales pululaban por la repisa donde la gran rapaz carroñera había sacado con éxito a su cría.  

Por lo que pude comprobar una vez extraída la tarjeta, era que la pareja de buitres acudía, a su marcha, para reconstruir el nido. Además, eran generosos con su vástago y lo alimentaban en ocasiones a pesar de ser bastante autosuficiente y contar con la ayuda de un muladar cercano. Eso sí, no permitía el macho que el joven tocara ni una rama del nido, abordándolo con furia en avisos incruentos como se aprecia en el comienzo del vídeo.

Aparte de pequeños micromamíferos, por la repisa no accedió ningún carnívoro como zorros, garduñas o ginetas. Eso sí, me sorprendió la presencia de un joven búho real que si la visitó, haciendo gala de un comportamiento lleno de curiosidad pero nada agresivo. De hecho, frente a los buitres, tal vez por instinto, se presentó con el plumaje henchido sin utilizar la técnica del "chasquido con el pico" que le da un aire más intimidatorio. Sí se ve a la pareja de carroñeros algo inquietos ante la reacción desenfrenada del joven búho. Sin embargo, la cámara permaneció imperturbable frente a la danza nocturna del búho real.



Pareja de buitres leonados regentes del nido de la repisa expectantes ante la presencia del joven búho real


               VIDEO DEL JOVEN BÚHO REAL EN LA REPISA DE LOS BUITRES LEONADOS
                         



lunes, 7 de septiembre de 2026

IMPACTANTE PELEA entre dos RAPACES FORESTALES

    Trifulca entre joven azor y ratonero por los restos de una presa

Tal como iban transcurriendo los días, la pareja de ratoneros con su peculiar maullido en la primavera temprana, dejaban claro testimonio de su lugar de cría en un sotobosque ribereño del río Ebro. Es un paraje recogido y con gran afluencia de presas de todo tipo adecuadas para este cazador alado.

Allí, era donde un par de cámaras anotaban casi todos los acontecimientos vitales de estas rapaces, testimoniando por otro lado, la ocupación también por otra pareja de rapaces, en este caso de azores. Azores y ratoneros no parecen llevarse mal en territorios de cría y hay trabajos que lo confirman como:  Equipo FORECO (Universidad de Alcalá): encabezado por Salvador Rebollo, junto a colaboradores como Gonzalo García-Salgado, Lorenzo Pérez-Camacho, Sara Martínez-Hesterkamp, Alberto Navarro y José-Manuel Fernández-Pereira. "Llevan décadas estudiando la ecología, la dieta y las interacciones de la comunidad de rapaces forestales (azor, gavilán y ratonero) en las Rías Baixas de Galicia, donde evalúan cómo coexisten y se toleran estas especies en áreas de alta densidad".  Krüger y Chakarov (A nivel europeo), Kostrzewa (1991), Tubbs (1974) y Kenward (2006), entre otros.

Durante las visitas realizadas en el control de las tarjetas, podía comprobar cómo ambas especies tenían y tienen una gran maniobrabilidad tanto en la espesura frondosa del sotobosque como en los espacios abiertos. Al joven azor si que lo veía más irascible y huidizo que al joven ratonero. 
En una de las ocasiones que pude ver al ratonero, caminaba entre la fronda de zarzas y arbustos bajo el dosel forestal, como si fuera un mamífero más de la espesura. Pensé que algo malo le ocurría para ocultarse entre tanta vegetación apretada. Cuando halló una salida, voló con firmeza emergiendo entre los enormes álamos blancos con cierta soltura.

El final de la historia (aunque la pelea pertenece a otra cría pasada), revela claramente que, una cosa es la tolerancia de la vecindad y, otra, la necesidad del alimento. 
La disputa fue a causa de una presa (que no se ve) de la que uno de los dos quiso apropiarse.
El resto, presenciarlo vosotr@s mismo. Espero sorprenda vuestra curiosidad.

    Joven azor posado en una rama. Trata de buscar un lugar para acceder al agua


    Joven ratonero, caminante entre la espesura arbustiva

                     

                                              VÍDEO DEL DESENLACE DE LA PELEA 


                         


jueves, 3 de septiembre de 2026

La despensa de una rapaz en mi ventana




Llevaba unos días sospechando, qué ave sería la causante de la macabra exposición de restos de roedores, algún gorrión y lagartijas mutiladas en el alféizar de la ventana del granero en el pueblo. La vieja ventana de apertura difícil, era cegada por la protección de postigos que apenas permitían finos trazos del sol en el oscuro habitáculo. Entre los trastos acumulados por el deshuso, se puede avanzar para llegar a la dichosa ventana cerrada hacia adentro, pero, despejada hacia el extenso campo de cerros y cultivos.

Entraban en la sospechosa apuesta tres aves: un córvido, una rapaz diurna y otra nocturna. Tras la intentona de acomodar una cámara, no hubo resultados.

Varias semanas después, de nuevo, apareció depositada la mitad posterior de un pollo, apenas emplumado, de tórtola turca. De nuevo, al ataque y colocación de cámara y... en efecto, el autor del festín inacabable aparecía de cuerpo entero con su altanera presencia. 

Aquí lo tenéis...




Cuando decides volver...


   Joven del año de águila real 

Cuánto vértigo terminan dando las redes sociales que con tanta prisa pretenden llenarnos de información. Rápidamente, antes de que caduque la historia, antes de que otros la pisen y no ser el primero en editarla. Quiero paz, tranquilidad, dedicar más tiempo a la lectura y no tanto a la imágenes vertiginosas que inundan el universo de las plataformas digitales. 

Los blogs; añoro estos espacios que, como un remanso de paz, te invitan a disfrutar de las historias más personales de cada uno que las comparte. Todas llenan el alma con ese halo trascendental de cercanía hacia sus pacientes lectores. Fidelidad puntual a los relatos faunísticos, viajeros, botánicos, etc. de apasionada revelación. Me encanta la Interacción de datos, de vivencias que tanto echo de menos. 
He decidido volver, para incrementar la emoción de los mejores momentos captados por este instrumento tan emocionante que es el fototrampeo. Por que no sólo valen las imágenes, también hay que contar las impresiones personales cuando uno las revela y tiene el hilo conductor de los acontecimientos anteriores vividos al natural. 
Todo vale cuando uno sale al campo; desde la frustración aniquilada por las futuras ilusiones, hasta los buenos momentos para fructificar tanto esfuerzo realizado en la colocación de las cámaras de fototrampeo. 

Las entradas, seguirán con el sello sencillo de siempre; vivencias y observación de la fauna más cercana con la máxima curiosidad y admiración.

Os espero...





miércoles, 9 de agosto de 2023

La roca del Ebro (fototrampeo)

                      
                       


Una gran roca de apoyo contra la devastación de las crecidas en la ribera del río Ebro, sirve de lugar de pesca para ardeidos y mamíferos. Allí, sobre todo, es fácil capturar cangrejo americano, y la fauna mencionada, aprovecha la gran ocasión.

En la secuencia descubrimos garceta común Egretta garzetta, joven martinete Nycticorax nycticorax ingiriendo un cangrejo rojo Procambarus clarkii; garza real Ardea cinerea, nutria Lutra lutra y garza imperial Ardea purpurea.
Podemos apreciar en distintas secuencias, cómo el río sufre pequeñas crecidas debido a las lluvias caídas en la cabecera de su recorrido durante fechas pasadas.





viernes, 28 de julio de 2023

Joven ratonero protegiendo restos de conejo




El conejo Oryctolagus cuniculus que se ve en escena, lleva días captado por la cámara. Su enfermedad, llegado el momento de estas imágenes, ha ido creciendo lentamente hasta que la hinchazón de los ojos le impide ver. Puede comer si no carece de alimento, pero, el acecho de los carnívoros está pendiente a cada segundo del día.

La mixomatosis debilita al conejo dejándolo sin el sentido más importante para sobrevivir; la vista. Sin ella, es presa fácil de predadores que, por desgracia, los tiene muy abundantes.
No sé si el ejemplar que devora el joven ratonero Buteo buteo es el mismo, si lo ha cazado él o se lo han aportado sus progenitores. Sea como sea, la secuencia no resulta menos interesante.
 

jueves, 27 de julio de 2023

Azor con conejo recién capturado.

 

 Estaba claro que faltaba el macho de azor Accipiter gentilis y, con un conejo Oryctolagus cuniculus recién cazado. Apreciamos que su estampa no tiene la complexión que tiene la hembra, aun así, impresiona.
 
No le resulta nada cómodo a esta rapaz de la espesura permanecer con una gran presa en el suelo. Como la cámara no nos revela el resto del acontecimiento, os adelanto que arrastró el conejo unos 10 metros hasta devorarlo en un altillo muy protegido por la vegetación.

Espero que disfrutéis de la maravillosa secuencia de una rapaz con un porte extraordinario y fascinante.


sábado, 15 de julio de 2023

Gineta por su paso habitual

 

La gineta Genetta genetta es un hermoso vivérrido, único representante de esta familia en nuestra nutrida fauna ibérica.
Verla en estado salvaje, es observar apenas un borrón fugaz tachonado de negro y esa larga y poblada cola que no deja indiferente.

Intriga verla por la noche con los ojos de la cámara nocturna, aunque sea de tonos agrisados, cómo se desenvuelve a través de las sendas utilizadas por una gran variedad de mamíferos.

Esta secuencia que os dejo, lograda durante el día, da fe de su belleza mientras camina algo más prudente que por la noche, cuando ésta la protege con su escasa luz.





miércoles, 5 de julio de 2023

El genio del Azor




El territorio del azor Accipiter gentilis es propiedad bien defendida ante la presencia de cualquier intruso merodeador.
Ya sentí su presencia después de tener las cámaras ubicadas desde tiempo atrás, aunque para otro fin, cuando me dedicó un estridente reclamo intimidatorio de aviso.
 
Un altivo álamo blanco con hiedra abrazada a su enorme tronco, soportaba su nido a gran altura. El azor estaba dispuesto a dejar claro que en ese espacio no iba a permitir, sin airadas protestas, el paso de cualquier energúmeno mamífero o rapaz que osara invadir su terreno reproductor.
En este vídeo puede apreciarse la plasticidad de una rapaz de extraordinaria belleza. 
El azor era halagado como ave de cetrería por Félix Rodríguez de la Fuente. Y los cetreros medievales, lo valoraban sobremanera en sus tratados de cetrería.

Taiga el azor fue un capítulo extraordinario, con apasionantes lances de vuelo dignos de ensueño, dada la estrecha relación del hombre y el ave forestal durante sus actuaciones. El cetrero con su guante de cuero satinado por el desgaste, y la rapaz obediente al encuentro de su adiestrador, dejaban un poso de admiración en el televidente gracias a la gran capacidad voladora del azor.

Así Félix, en la entrada sobre esta rapaz del entrañable Cuaderno de Campo "Rapaces del bosque", bordaba esta maravillosa frase para definir perfectamente la aparición del azor en cualquier esquema forestal.

"Por donde va pasando el azor, en vuelo de caza, es como si pasara la muerte".




miércoles, 12 de abril de 2023

Zorro persigue a una garduña y, a una gineta




 Lástima no contar con más espacio y seguimiento para inmortalizar estos portentosos lances del raposo. 
Hay una cámara anterior a la que graba esta fantástica secuencia, pero, no logró nada más que un breve fotograma del zorro Vulpes vulpes en un atlético salto. La imágen en sí no revela nada por carecer de continuidad. 

A pesar de la limitación de encuadre de la cámara de fototrampeo, podemos disfrutar de dos corredores extraordinarios que lo hacen con toda su capacidad; el uno para comer y el otro, para seguir vivo un día más. En el zorro se aprecia el balance de su poblada cola para equilibrarse en la carrera. Apenas veinte metros más adelante, concluye el pasillo despejado al penetrar entre zarzales con limitaciones importantes de acceso fluido. La garduña Martes foina, por su tamaño menor y capaz de acceder por ajustados orificios entre la maraña vegetal, logra, como se ve en la imágen del regreso del raposo, burlar su apabullante asedio.

En la toma con la gineta Genetta genetta, ésta se apercibe de los pasos del zorro sobre la crepitante hojarasca. Tan sólo unas décimas de segundo le bastan para acceder al tronco del árbol que, como vemos, utiliza en dos ocasiones; una para escapar del zorro y la otra por una falsa alarma. 

Al final del reportaje, una hembra de zorro con sarna escenifica el lugar de la persecución y, al final, el macho encuadrado a la derecha, porta en sus fauces un conejo (por la fecha) capturado después de su aventura con la garduña y la gineta.

En éste vídeo ya publicado, vemos la gran labor
 del cánido cazador sobre la población de conejos de este lugar agrícola. 



lunes, 10 de abril de 2023

Jabalíes híbridos





 A modo de introducción, os muestro la curiosa coloración de una hembra de jabalí híbrida que guía a su joven descendencia. Como se aprecia, la hembra tiene un pelaje blanquecino tachonado de oscuro. Obviamente se trata de un caso de hibridación con cerdo doméstico. Tras ella va su descendencia, por lo visto, no tan asustadiza. El ejemplar del medio (parece un macho) ha adquirido la tonalidad materna, también, muy vistosa. 



 "En muchos lugares los jabalíes se están cruzando con cerdos domésticos (en realidad son la misma especie), dando crías absolutamente fértiles, pero que tienen un genotipo en el que puede cambiar hasta el número de cromosomas que lo componen. Estos cruces, al principio eran ocasionales y motivados por el encuentro casual de jabalíes y cerdos criados en extensivo. Sin embargo, en los últimos tiempos, y seguramente motivado por el incremento de la demanda de jabalíes para repoblar cotos de caza mayor, han proliferado granjas de jabalíes en donde se mezclan con alguna variedad de cerdo doméstico. El objetivo está claro: conseguir que los jabalíes adquieran un mayor tamaño en menos tiempo y que las hembras incrementen su tamaño de camada (el número de cría en cada parto). Ambos objetivos permiten que los productores de estos jabalí-cerdos obtengan unos beneficios económicos más elevados de lo que conseguirían  criando jabalíes puros". 

      Museo Nacional de Ciencias Naturales CSIC



"La proliferación de jabalíes cruzados con animales caseros y cerdos vietnamitas es cada vez más preocupante en España. La caza, una vez más, es la herramienta de gestión más eficaz en el control de la hibridación de ejemplares".

     Edu Pompa (Blog Jara y Sedal)
     Ingeniero técnico forestal. Máster en gestión y conservación de fauna salvaje       y espacios protegidos. Experto en redes sociales y cazador desde la infancia.


Ahí lo dejo...


                                                                                                                                                                                             

jueves, 6 de abril de 2023

El halcón agrario




 No es otro que nuestro cernícalo vulgar Falco tinnunculus. Siempre arraigado a los lugares de trabajo del agricultor. Un Compañero infatigable de la campiña. Oteador desde las alturas de esos invertebrados y micromamíferos que bajan la guardia y son sorprendidos por el pequeño halcón. 

De sobras los conocen los trabajadores del campo. Los más agradecidos, siempre los mencionan con marcado énfasis cuando les preguntas por ellos. Están acostumbrados a verlos prospectar sus tierras cuando toca labrar o segar. No cejan los cernícalos en su empeño de prospectar estáticos el tiempo que haga falta. Cada metro cuadrado de terreno puede ser el ideal. Allí están estos veloces kamikazes, prestos a picar sobre el bocado más suculento que va quedando al descubierto una vez el arado o las cuchillas actúan al paso del terreno. 

miércoles, 5 de abril de 2023

PALOMA BLANCA

 

Llamó tanto mi atención su blancura sobre la destacada roca caliza, entre verdes y azul celeste, que decidí dedicarle esta sencilla entrada en plena Semana Santa.  

Cómo me gustaría, por otro lado, que la simbología con la que cada cual decida interpretarla sirviera para el bien común y el respeto. 

Buena semana.


lunes, 3 de abril de 2023

GRULLAS

 

 Antes de que estas ornamentadas zancudas regresaran a sus cuarteles de cría, me tomé la molestia de buscar un lugar apartado para disfrutar de su gregarismo viajero y sus voces tan evocadoras. Las grullas Grus grus.
Ya había pasado por la extensa laguna de Gallocanta para verlas en el medio acuático, de hecho, vi sus lomos a través de las inflorescencias del carrizo. Allí estaban reposando. Estaban tan tranquilas que di media vuelta sin arriesgar su descanso. No me gusta que levanten el vuelo por intrusismo. Cuanto entran o salen por voluntad propia en la laguna para descansar o dirigirse al día siguiente a las tablas aledañas para alimentarse, es el mejor momento para ser espectador de su extraordinario poder de concentración y algarabía sonora. Como agradeciendo el bendito amanecer de un nuevo día. 

Me gusta dejar el vehículo en la entrada del pueblo para caminar con el material óptico y buscar un buen punto de observación. Sin embargo, nada de esto es posible cuando soportas un trasiego de vehículos por los caminos que imposibilitan la concentración y el bienestar de las aves. 
Abandoné la laguna dejando la bella estampa de las grullas en el abrigaño del carrizal, protegidas del molesto viento reinante. Sólo esperaba que nadie rompiera ese merecido momento de descanso tan importante para estas míticas viajeras.

El premio llegó más adelante, desde la carretera diáfana hacia mi destino, que no era otro que el de un pueblo abandonado en lo alto de una loma con llamativos escarpes. 
Paré, miré y sentí el bullicio envolvente de estas aves viajeras y su parsimonioso deambular por el terreno en busca de alimento. Sólo, frente al nostálgico escenario de las grullas, que podemos ver año tras año durante sus míticos viajes migratorios. 
A pesar de la carretera, nadie interrumpió nuestro encuentro durante un buen rato.










domingo, 19 de marzo de 2023

El zorro, cazador de conejos




 Observo desde un lugar discreto cómo un zorro Vulpes vulpes salta desde los apretados arbustos sobre la tabla segada de alfalfa al avistar una furgoneta blanca. Con trote zorruno, elegante como su pelaje de rojo intenso, alcanza el ribazo de una acequia junto a una tajadera metálica con elevación mecánica de cremallera. Allí aguarda desde una distancia de unos 80 m. Vigila atentamente durante unos minutos, como esperando a que el dueño de la furgoneta aparezca y situar su presencia. Nada sospechoso en su territorio. 
Transcurrido un tiempo prudente, regresa sobre sus pasos; de igual modo, trote elegante como sólo estila el raposo.
Hace una breve parada cerciorándose de que el intruso humano no está en sus dominios. Todo bien. Inicia la marcha sobre el despejado terreno y se adentra por la ruta donde una de las cámaras de fototrampeo le aguarda.
  
Hablo del ejemplar que aparece en las dos primeras tomas del vídeo para que aprecieis la belleza de este singular cánido habitual de nuestros campos.

Aparecen otros ejemplares cazadores de conejos, con su presa en las fauces. Según las quejas de agricultores, los conejos suponen una plaga perjudicial para sus cultivos. Aquí está el apoyo indiscutible para evitarles males mayores de modo natural. Sin olvidar la enorme cantidad de roedores que también consumen.




lunes, 13 de marzo de 2023

Las nutrias de Félix Rodríguez de la Fuente

 


Los mustélidos son carnívoros extraordinariamente juguetones porque parece probado que, durante la infancia y la juventud de estos animales -tremendamente agresivos y perfectamente dotados para dar muerte a sus víctimas- los juegos permiten un contacto entre los distintos miembros de las familias, que van inhibiendo su agresividad natural, como una válvula de escape a su violencia potencial.

No tenemos nada que objetar a tales consideraciones etológicas mientras no se incluya en ellas al más hermoso, inteligente y lúcido de los mustélidos: La nutria. Porque durante los muchos años que he convivido con nutrias, durante las interminables horas que he dedicado a su observación y a su filmación, las he visto poner en práctica sistemas de juego que pueden, no tener nada que ver con la inhibición de la agresividad y tratarse, más bien, de la materialización de un infinito torrente de recursos psíquicos -me atrevería a decir que imaginativos- que la nutria parece obligada a liberar con los más insólitos, ingeniosos y divertidos juegos.

Una  bonita hembra española, llamada Lola por los miembros de mi equipo, vivía en un pozo cristalino del río Dulce. Su juego favorito consistía en sumergirse verticalmente, coger una piedra con sus recias zarpas, subir a la superficie con toda celeridad, colocar la piedra sobre el dorso de sus corto hocico, extender violentamente el cuello para lanzar la piedra hacia el cielo, seguir su trayectoria con la vista, esperar que el proyectil cayera nuevamente al agua para lanzarse entonces en una rapidísima inmersión y recuperarla antes de que tocara fondo. La nutria pasaba mañanas enteras entregada a este fascinante ejercicio, que no era más que uno de los infinitos recursos de Lola, de Teo -el macho que la acompañaba- o de cualquiera de las muchas nutrias que he conocido. 
Los toboganes, los juegos del escondite, el "que te cojo" el "waterpolo" con madera flotante o cualquier otra actividad por asombrosa que parezca pueden entretener a las nutrias durante sus interminables sesiones de juego.

Félix Rodríguez de la Fuente

Cuaderno de Campo nº 49, pequeños carnívoros (II)

En recuerdo del equipo de El Hombre y la Tierra.



domingo, 12 de marzo de 2023

Hembra de búho real acicalándose

 

Las noches frías de invierno, esconden en diferentes posaderos, los momentos íntimos de descanso de la mayor de nuestras rapaces nocturnas. Son noches muy largas. 
Fuera de la actividad del celo y la caza por un momento, esta hembra de búho real Bubo bubo aprovecha en su posadero habitual el ejercicio del cuidado de su plumaje, esencial para su correcta función. Las plumas bien peinadas y engrasadas mediante el pico y las garras, haciendo uso del contenido oleoso de la glándula uropigial, resulta de vital importancia para mantener las habilidades cinegéticas y desplazamientos de este coloso nocturno. 

domingo, 12 de febrero de 2023

Garza real con una buena captura




 Ya lleva bastantes días esta garza real Ardea cinerea por estos puestos de pesca. Sabe dónde están los mejores lugares en las aguas de esta orilla del Ebro y, ello, propicia grandes disputas con otros congéneres para mantenerlos. Las aguas someras con bloques rocosos en sus riberas como contrafuerte para las avenidas, son buenos lugares para que los peces se alojen y se refugien cuando descansan o se protegen. Ella lo sabe.

La escena, generosa, nos muestra lo que tal vez sea una carpa. La pieza es de un tamaño interesante para el ardeido que la ingiere sin mucha dificultad. Unos tragos de agua y un ligero espasmo le van haciendo hueco suficiente para conducirla al fondo del aparato digestivo.