viernes, 25 de septiembre de 2026

REACCIÓN de un joven BÚHO REAL ante dos BUITRES LEONADOS y la cámara de fototrampeo




Joven buitre leonado acercándose a la plataforma del nido donde nació antes de ser expulsado por el adulto



Joven búho real del año tratando de amedrentar a la cámara mientras la curiosea


 Mientras hacía desinteresadamente el seguimiento del nido de búho real desde el otro lado del camino, el pequeño pollo de buitre leonado, era protegido del sol por uno de sus progenitores.  Entre ellos, no hay riñas por la usurpación de nidos y, paradójicamente, el primero en romper las reglas fue una pareja de buitres leonados al construir su plataforma en la confortable y discreta oquedad donde había anidado el búho real tantas veces. La rapaz nocturna, ahora, lo hace en el nido de hace unos dos años del buitre leonado.

Esta zona, atravesados los farallones calizos por un camino de escaso transito, me ha permitido poder observar a placer a ambas rapaces en un cómodo punto desde el otro lado de su cortadura caliza, viendo el paso de algún vehículo y ciclistas que tampoco suponen incomodidad para estas aves.
 
Para no extenderme demasiado, voy a dar por concluida la cría del joven buitre leonado que, a día de hoy, ya no está en el nido. Por ello, sabiendo que el joven se las arreglaba (aparentemente muy bien) sin la asistencia de los adultos, decidí colocar la cámara en la revuelta repisa. El nido estaba tan pisoteado que no se apreciaba nada más que un aplastado amasijo de ramas. Una gran sabina negral, acompaña discretamente al mencionado nido. Tiene las ramas superiores peladas y endurecidas tras aguantar día, tras día, la visita de estos grandes carroñeros al posarse para pasar la noche. Sus ramas en invierno, al parecer, son más cálidas que la inerte y fría roca.
Allí coloqué la cámara con objeto de poder ver qué animales pululaban por la repisa donde la gran rapaz carroñera había sacado con éxito a su cría.  

Por lo que pude comprobar una vez extraída la tarjeta, era que la pareja de buitres acudía, a su marcha, para reconstruir el nido. Además, eran generosos con su vástago y lo alimentaban en ocasiones a pesar de ser bastante autosuficiente y contar con la ayuda de un muladar cercano. Eso sí, no permitía el macho que el joven tocara ni una rama del nido, abordándolo con furia en avisos incruentos como se aprecia en el comienzo del vídeo.

Aparte de pequeños micromamíferos, por la repisa no accedió ningún carnívoro como zorros, garduñas o ginetas. Eso sí, me sorprendió la presencia de un joven búho real que si la visitó, haciendo gala de un comportamiento lleno de curiosidad pero nada agresivo. De hecho, frente a los buitres, tal vez por instinto, se presentó con el plumaje henchido sin utilizar la técnica del "chasquido con el pico" que le da un aire más intimidatorio. Sí se ve a la pareja de carroñeros algo inquietos ante la reacción desenfrenada del joven búho. Sin embargo, la cámara permaneció imperturbable frente a la danza nocturna del búho real.



Pareja de buitres leonados regentes del nido de la repisa expectantes ante la presencia del joven búho real


               VIDEO DEL JOVEN BÚHO REAL EN LA REPISA DE LOS BUITRES LEONADOS
                         



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