miércoles, 13 de enero de 2010

La segunda oportunidad: Electrocuciones


Torre nº 19

De todos es sabido, la cada vez más complicada actuación de las aves, para sortear tanto hilo eléctrico a lo ancho y largo de cada terreno por el que se desenvuelven. Digo cada vez; por el saturadísimo espacio territorial copado por infinidad de líneas nuevas de alta tensión, provenientes de los parques eólicos que conforman una maraña intransitable, especialmente; vía aérea.
El incremento en la demanda de energía eléctrica producida como consecuencia del elevado desarrollo tecnológico, es el causante de este aumento.


Existe en concreto una línea eléctrica (afortunadamente ya corregida), que se convirtió en una macabra hilera de postes mortales, sembrada de cuerpos de todo tipo de aves postradas a sus pies. Esta línea, alimenta a una urbanización a orillas de un pantano. Su ubicación, ocupa varios montes con cortaduras calizas y pinar de repoblación, cuya especie dominante es: el pino carrasco (Pinus halepensis). El voltaje de la misma, no excede de los 45 Kw., concretamente 15 kv. Son precisamente las más mortíferas, especialmente, por su fácil exposición a las descargas.


El número de postes influyentes era de 19, y concretamente el nº 15, lideraba la nefasta cifra de electrocuciones. A lo largo del tendido cayeron: águilas reales, calzadas, una perdicera, una pescadora, buitres leonados, azores, búhos reales, ratoneros, palomas torcaces, cuervos, urracas, en fin; una escalofriante cifra que necesitaría de mucho más espacio para su concreción en el post.
En esta prospección, al llegar a la torreta nº 15, ya conocía la presencia de los restos de un búho real (Bubo bubo) muerto hacía justamente un año. Estos, aparecían dispersos bajo el pinar contiguo al pie de la mencionada torre. Las plumas, estaban calcinadas y descoloridas por la incidencia directa del sol. Un zorro, seguramente los llevó hasta allí, para comerlos con mayor protección ante posibles enemigos. Curiosamente, recogiendo plumas al lado de una piedra, descubrí sobre un minúsculo y retorcido tomillo, casi seco, un jirón de pequeñas plumas nuevas, correspondiente al vértice flexor del ala derecha. A continuación, comencé a registrar todo el perímetro con la intención de hallar a la rapaz, tal vez, malherida. Podía ésta, haber levantado el vuelo a pesar del fuerte golpe de la caída causada por la descarga, y supuestamente, haberse alejado unos metros nada más. No hubo manera, no encontraba nada. Si algún depredador la hubiese capturado, quedaría un reguero de plumas difícil de ocultar debido al peso de tamaña rapaz nocturna. Incluso un zorro, la arrastraría.



Proseguí el transecto, con la sospecha esperanzadora del estado del búho cuya vida todavía era posible. Casi alcanzada la última torreta situada al borde mismo del cortado, me vino a la mente una posibilidad coherente al respecto: pensé, que tal vez, los compañeros del seguimiento pudieron habérselo llevado en una prospección anterior. No fue así; desgraciadamente, al culminar el final de la ladera donde se erige la torre nº 19, lo descubrí, abatido. El búho real, yacía bajo el férreo pie de la altiva torre que ofrece una vista inmejorable de toda la depresión. Comprobé el golpe en el ala, y correspondía; era el mismo. Fue capaz de remontar el vuelo desde el suelo, quizá algo aturdido hasta alcanzar la cúspide de la trampa mortal. El joven macho del año, no tuvo suerte, no se percató del primer aviso, y la tentación de la nº 19 acabó con su segundo y definitivo error.

13 comentarios:

  1. Escalofriante relato, Javier.
    Verdaderamente esos tendidos eléctricos son la condena a muerte de numerosas aves. Me recuerdan a una silla eléctrica en la que son ajusticiados los inocentes, sin que nada ni nadie conmute su destino.

    Saludos, y gracias por seguir al pie de esos postes de ajusticiamiento.

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  2. Sorprendente relato, sabía del daño que hacen estas trampas aéreas pero no me imaginaba que cayesen tantas y tan valiosas aves. La fauna terrestre con la infinidad de carreteras que hay no lo tiene mejor, he visto atropellados desde tejones hasta escarabajos, gracias a esta labor que hacéis por lo menos se corrigen algo. Un cordial saludo

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  3. Qué triste. Estoy de acuerdo con Jorapavi, las carreteras hacen una labor similar.

    Aprovecho para colgar con tu permiso esta noticia de la construcción de un tendido eléctrico en la montaña alavesa, por favor, firmad en contra si podéis. Muchas gracias.

    Miradas Cantábricas, no a la línea de alta tensión

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  4. -He querido Javier, contar el desenlace de la segunda oportunidad en el búho real, precisamente, por lo anecdótico de esa mala suerte. Sin embargo, hubo entre otras, dos secuencias muy crudas; la de una hembra de águila culebrera muerta con el odidio asomándole del pico ligeramente; y la otra, un águila pescadora con las plumas y garras seccionadas, porque la descarga le cogió con el plumaje húmedo.
    Una escalofriante pasada.
    Saludos.


    -Jorapavi, para revisar una linea de este tipo, donde perecen electrocutadas muchas aves, hay que dar desgraciadamente mucha guerra, y también, pasear muchas imágenes.
    Lo importante es; que al final se corrija.
    Saludos.


    -Es cierto Mamen, pero es más complicado rectificar carreteras o dotarlas de pasos subterráneos, etc.

    El tema de la alta tensión ya lo firmé en el blog de David GG.
    Pero haces muy bien en difundirlo. Gracias.
    Saludos.

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  5. Es escalofriante Javier, cuantas veces he visto aves en el suelo tras haber tropezado con estas máquinas infernales.
    Gracias por la información


    Abrazos, que me voyyyyy y vuelvo el 27 de enero pero dejo unas entraditas programadas


    A Salto De Mata

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  6. Bueno Miguel, para un poco, que si los viajes te estresan, vas a tener que meterte trankimazin concentrado.
    Buen viaje, y a pasarlo bien.
    Saludos.

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  7. Impresionante blog, tanto por la crónica como por las fotos. Desde luego algo se tendría que hacer con esas lineas de alta tensión; una de las alternativas, no sé, sería soterrarlas, pero se ve que sale muy caro...
    salu2!

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  8. ¡Vaya, Araña! Bienvenido al blog. Como ves, éste abarca a otros animales que, como el toro, también sufren las tropelías desmesuradas de gente sin escrúpulos. Me refiero a construcciones sin previsión de riesgos etc, que como algunas líneas eléctricas, perjudican gravemente a multitud de especies desprotegidas, provocando a su vez, infinidad de bajas.
    Gracias por la visita.
    Saludos

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  9. Ciertamente las líneas de alta tensión son una trampa mortal para nuestra fauna alada. Espeluznante relato y mala suerte para el búho, que volvió a caer en la trampa, lo que demuestra su peligrosidad.
    Un saludo

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  10. Javier, siempre es tristísimo recorrer esas líneas eléctricas. Los tendidos, las torretas son una verdadera trampa mortal para las aves.

    Recientemente conversaba con mi amigo, el que nos contaba su experiencia en Portugal, sobre una de las líneas eléctricas que atraviesa el Parque Periurbano de la Dehesa de Santa Fe, y eran varios los ratoneros fallecidos, un buitre leonado y una calzada las víctimas que se había cobrado en los últimos meses.

    Tu relato, escalofriante pero necesario. Es vital que se conozcan estos hechos y que se valoren en su justa medida a la hora de contabilizar los costos de una instalación que suministra energía... ¿limpia? Me temo que nunca. :(

    Un abrazo.

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  11. Los políticos deberían ir a recoger los cadáveres de estas aves, en vez de hacerse fotos en Ordesa con el quebrantahuesos de turno, o con un lince u oso pardo (pues son las especies insignia de éstos). Aver si por lo menos dejan de comernos la cabeza con lo bonito que son los aerogeneradoes, que tanta energía proporcionan y encima limpia, y no se preocupan en absoluto de tantas muertes; o que han modificado no se cuantos kms de lineas de alta tensión, pues en realidad está todo a medio hacer y mal.

    (calceolusycentaureas.blogspot.com)

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  12. -Lluís, ciertamente fueron muchas víctimas, y afortunadamente esta línea se modificó. Desgraciadamente, quedan todavía muchas otras causantes de gran cantidad de muertes, por las que hay que dar más guerra.
    Saludos.


    -Homo libris, tengo un amplio repertorio de fotos de víctimas del tendido mencionado, pero sería demasiado demoledor su exposición y la solitaria del búho real con su singular final, lo define todo.
    A las diferentes compañías de parques eólicos, no les da la gana de unificar tendidos para evitar tanto despliegue metálico con cables. Es lo mismo que las empresas de telefonía cuando abren las zanjas, cada una se ocupa de la suya y al utilizar la misma ruta, han de abrirlas repetidas veces. No interesa otro modo (para ellos).

    Mientras se van añadiendo nuevas fuentes de energía, sean del origen que sean, las fábricas de metales, extracción y elaboración del hierro (siderometalúrgica), no cesan de emanar por sus chimeneas, los tóxicos de siempre.
    Pero hay que seguir en la lucha.
    Saludos.


    -Javier, como dices, los políticos son verdes sólo cuando visten de ese color. El quebrantahuesos es una emblemática rapaz a la que cierto elemento, gusta mucho de fotografiarse con ella. Lo que realmente mueve esa protección hacia tantas especies en peligro, es su seguimiento y apoyo alimentario, mucha vigilancia de la que admiro por supuesto; la de los voluntarios. Conozco a la gente de La Fundación y otra gente que cobra por su labor conservacionista, pero…, ellos lo saben, los voluntarios me ganan el corazón.
    Me voy enterando con resignación y abatimiento, del enorme despliegue futuro de polígonos eólicos que coronarán nuestras cimas. No va a quedar libre, nada más que el Pirineo. Creo.
    Saludos.

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  13. Impresiona leer el relato, sobre todo cuando acabo de perder por este motivo a mi aguila harry, no hay derecho a que gente insensible para ganar votos hagan promesas para remediar este tipo de desastres y que luego abran un cajon y de una manera totalmente irresponsable, fria e insensible y se olviden que por su ineficacia, falta de compromiso y sobre todo INSENSIBILIDAD, cada dia mueren muchas inocentes aves en una silla eléctrica cuando son totalmente inocentes. Mi harri murió el viernes 20 de agosto, hace unos dias tan solo, cazando, tal como es su vida misma, cazar y volar, si pudiera decirle a algunos de estos que deben cumplir lo prometido a la cara, seguramente les escupiria en ella, perdon por la expresión, pero se entendera como me siento, buen blog, felicitaciones. Un saludo, mar-y-azul,MARTA, desde Jaén.

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