lunes, 11 de enero de 2010

Días de lluvia





6 - 1 - 2010


Tan sólo, el fugaz brillo y colorido del amanecer, consiguió engañar levemente a los pobladores del cañón del río Mesa durante este periodo de incertidumbre. El agua, apenas dio tregua a las aves y mamíferos que trataban de buscar alimento aprovechando las pausas del aguacero.

Agua por todas partes; calizas teñidas de gris oscuro y óxido, el río desbocado, arrastrando sedimentos y troncas podridas; páridos, abandonando las alturas de los corpulentos árboles para rebuscar bajo la húmeda hojarasca en descomposición su alimento, y, curiosamente, toda la franja de la primera línea de pino carrasco, tapizada parcialmente en su base de pequeñas ramas perdidas después de ser arrancadas por los atareados buitres para la construcción de sus nidos. Nidos; algunos ya terminados.

Francamente, unos días para ver la lluvia a través de la ventana y poco más.

Agua, ante todo.












4 comentarios:

  1. Un excelente reportaje donde el agua es la protagonista de la naturaleza.

    Un abrazo.

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  2. Aun en esas circunstancias la naturaleza es impresionante. Es una zona magnífica para descubrir en familia. Saludos

    (calceolusycentaureas.blogspot.com)

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  3. Bonito reportaje, aunque como bien dices se presta más a contemplarlos bien abrigadito, saludos

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  4. -Luis
    -Javier
    -Jorapavi.
    La zona es una maravilla de la naturaleza, sin duda, pero no tuve más remedio que aguantarme las ganas al salir a buscar al acentor alpino y al treparriscos para no localizarlos. Y, eso que toda España estaba cubierta por la nieve menos mi pueblo, que lo estaba pero..., de agua a todas caras.
    Saludos.

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