domingo, 21 de noviembre de 2010

El autillo (Otus scops)


El color de sus ojos es de un característico amarillo azufrado. Los penachos cefálicos son minúsculos pero visibles; y, detrás del negro dibujo del disco facial se halla el pabellón auditivo.


Éste que os presento en la entrada de hoy, es el búho más pequeño que habita en nuestro país. Mide unos 21 cm, lo que equivale a un palmo de nuestra mano aproximadamente. Para hacernos una idea del tamaño extremo de estos dos búhos reproductores en España; autillo y búho real, podemos comparar el peso y envergadura de ambos: siendo de 145 gr. de peso y 54 cm de envergadura en el autillo; frente a los 3200 gr. de peso y 180 cm de envergadura en el búho real. Prácticamente, es como comparar un mirlo con un águila real. Como en el cárabo, su plumaje tiene dos fases de coloración: la gris y la parda, en las cuales predomina la correspondiente tonalidad con la que visten los ejemplares independientemente.

A finales de octubre, nos abandona la última partida migradora de estas minúsculas rapaces nocturnas para dirigirse al África tropical, donde pasarán el invierno. Y, a partir de finales de febrero regresarán de nuevo, expandiendo por sotos y arboledas para nuestro deleite, su aflautado canto de notas muy cortas, monótonas, pero dulces e intensas. Es fácil ver a estas aves durante las primeras horas de la noche en zonas urbanizadas con arbolado, como las recuerdo yo, a la luz de las farolas del Canal Imperial de Aragón. Durante sus escarceos amorosos y persecuciones, uno podía pasar largo rato incluso, viéndolas atrapar polillas alrededor de las luminosas farolas en compañía de los murciélagos. Precisamente, la condición de ave insectívora está mermando notablemente su población, a causa de la abusiva utilización de pesticidas agrícolas.

No quiero olvidarme por último, de los dos desvencijados chopos casi centenarios de las afueras del pueblo de Mediana de Aragón, plantados a orillas de la acequia para que dieran sombra cuando se utilizaba antaño su cauce como lavadero. El espeso follaje de estos colosos, no alcanza a cubrir las ramas muertas de sus copas desmochadas, sin embargo, la cobertura de sus hojas y las anfractuosidades de la madera albergan con discreción a una pareja de autillos. El coro agudo de sus voces audibles durante la primavera y el estío, alegra el corazón oscuro de las noches calurosas de la huerta. A veces, el énfasis melodioso se escucha incluso durante las horas del mediodía. Aunque queramos descubrirlos, nos resultará imposible localizarlos, al estar bien pegaditos e inadvertidos al lado de la corteza del tronco o de las ramas. Bien mimetizados para sacar partido de su críptico plumaje, burlan la curiosidad de los viandantes cuando son escuchados.

- ¿Qué bicho emite ese sonido tan agudo y machacón? se preguntan indagando con la mirada perdida.


La fase de coloración de este ejemplar es la gris, aunque la comparte en minoría con ligeros matices pardos. En la fase parda, sería al contrario; el color dominante correspondería al pardo rojizo.

22 comentarios:

  1. Ah... ela é tão bonitinha... as suas fotos são sempre perfeitas, Javier! Quando as aumento, parece que vejo o animal ao vivo.

    Essa última foto é muito impressionante... e como ela nos encara. Um olhar meio torto, um tanto quanto charmoso... ;)

    Sempre bom passar por aqui e admirar os seus relatos e imagens. Obrigada!

    Boa semana para você e os seus.

    Um beijo carinhoso.

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  2. Hola, bonitas imagenes del autillo y estupenda historia y descripcion que las acompaña. Felicidades
    Un saludo desde Girona

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  3. hermoso y refrescante tu post, me facina el autillo es una especia de buho verdad? me facinan las aves de por si pero los buhos tienen esa apariencia sabia que es inconfundible...hermoso post. hasta la proxima

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  4. ¡¡¡Qué cosita tan bonita !!!
    Tiene una cara hermosa y las fotos que sacas son estupendas, Javier.
    Gracias amigo por todo esto !
    Un abrazo

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  5. - Me alegro Teca, que te guste este duendecillo de aspecto travieso. Ojala nos acompañe durante muchos años más.

    Abrazos.


    - Bueno Mario, más bonito el autillo que la fotografía y, por supuesto, la posibilidad de poder seguir observándolo.

    Volveré a Girona. Saludos.


    - Araña, este búhillo es cazador nocturno especializado en la captura de insectos. Escóndete bien.

    Saludos.


    - Capriyunlyuz; si que es un búho, y de tamaño pequeñito. La sabiduría que se les atribuye a los búhos es extrapolable a su impresionante capacidad de caza, cuya efectividad se acerca al 90%. La sabiduría sirve para alimentar la mente y, por supuesto, el estómago.

    Abrazos.


    - Es una preciosidad Mabel, pero tiene un geniacho y una agresividad propia de un águila.
    Gracias a ti por pasarte y disfrutar de nuestra fauna.

    Abrazos.

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  6. Bonitas fotos y semblanza de esta miniatura que concentra toda la belleza de las rapaces nocturnas.
    Pocas veces lo he visto, pero no olvidaré nunca su minimalista presencia. Por contra, he disfrutado ampliamente de su tenaz canto, esa música de sónar que atraviesa el paisaje.
    Saludos.

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  7. Hola Javier 16.
    Enhorabuena por la entrada.Suele ser bastante difícil fotografiar al autillo ya que muchas veces se encuentra en la espesura de los árboles. Las imágenes son una pasada, acompañado de un texto muy ilustrativo.
    Saludos

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  8. Parece una escultura hecha con el tronco de un árbol, es precioso y en las fotos no parece que sea tan pequeñín.
    Lo que yo daría por encontrarme con todos estos animales que tú te encuentras, veré si puedo alargar un poco más el recorrido de mis paseos.
    Buen día

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  9. ¡Hola Javier!
    Pues para no perder la costumbre... en la realidad no lo he visto, pero precisamente ayer en un programa de animales de la tele ví al "autillo" pero era ese pardo rojizo que comentas, no el gris. Me llamó la atención ese movimiento cabeza arriba, cabeza abajo, a la izquierda, a la derecha, con esos ojos tan expectantes, yendo de un lado a otro de la rama simultáneamente a esos movimientos, dijeron que era insectívoro y mostraron como se comía una especie de saltamontes o langosta. ¡Lástima de los pesticidas de los cultivos, teniendo depredadores de insectos tan buenos! Van a perderlos y todos nos perjudicaremos.
    Gracias por tu comentario en mi blog, me ha encantado.
    Un abrazo.

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  10. - Es la pega, Javier, que tiene esta rapaz nocturna por verse tan poco; pequeño tamaño y un plumaje muy críptico. Pero como dices, seguimos disfrutando de su peculiar canto.

    Saludos.


    - Bueno Vilas, realmente es muy difícil fotografiar al autillo en libertad. Como este blog no pretende ser una eminencia en fotografía si no mostrar imágenes de especies con datos anecdóticos, te diré que, la foto, corresponde a un ejemplar recuperado para liberar. Hacer fotos así, es un chollo. Pero…, un autillo es un autillo, y éste, molaba demasiado.

    Saludos.


    - Exactamente Abedugu, si le hicieras ese comentario directamente al autillo, él te contestaría, precisamente, que de eso va; de escultura de madera.
    Hay una sensación, supongo que generalizada en todos los amantes del campo que, nos llena de una inmensa sensación premonitoria ante la posibilidad de grandes observaciones para el día de la salida al monte. A medida que no vemos nada en particular, la ilusión decae pero, de regreso a casa, de nuevo la ilusión se regenera y el pensamiento se fija en la próxima salida. Todo comienza de nuevo. Es la magia, creo, de aquellos que nos empapamos de la esencia magnética de la naturaleza. Seguro que sigues viendo en tus salidas lo que otros ignoran.

    Saludos.


    - Qué tal Clariana. Me da la impresión por los detalles que comentas del autillo del documental, que bien podría tratarse del de las rapaces nocturnas de Félix Rodríguez de La Fuente. Se veían unos pollos haciendo todo tipo de maniobras con la cabeza, balanceándola de un lado para otro, y moviéndola en círculo. Es un gesto muy característico de las rapaces nocturnas. Dicen los entendidos sobre esa conducta, que se trata del perfeccionamiento de las habilidades auditivas, y también, para valorar la localización visual de un objeto (posible presa), y determinar su distancia.

    Gracias a ti Clariana. La impresión que me ha causado la imagen de la pintura es la de una persona profundamente generosa y preocupada. La que sospecho que fue en vida.

    Abrazos.

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  11. Es preciosa esta pequeñísima rapaz nocturna. Aunque he podido verla en ocasiones, recuerdo con cariño un ejemplar que vivía en un parque de mi pueblo, cerca de una ermita, al que se podía escuchar por las noches o verle cazar, de cuando en cuando, algún insecto al anochecer. No hace mucho talaron algunos de los plátanos de sombra ancianos y repletos de oquedades donde se refugiaba y, desde entonces, no he vuelto a verle.

    Una entrada preciosa y enriquecedora la que nos traes, Javier. Gracias por enseñarnos siempre tanto sobre nuestra fauna.

    Un abrazo.

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  12. En Sevilla hay muchos autillos,de noche se les escucha con facilidad por el casco histórico o casi por cualquier sitio.Lechuzas también hay muchas,cárabo alguno.

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  13. - Me alegra Trota que hayas tenido la fortuna de disfrutar de estos pequeños búhos. En efecto, los parques o afueras de los pueblos con iluminación artificial son los mejores lugares para observarlos. Para escucharlos sirve cualquiera, por suerte. Siempre tiene que haber algún cretino que por extrañas razones tala los pocos árboles que nos alegran el entorno urbanizado. Además, son precisamente los que generan los huecos para refugio de estas aves, como bien dices.

    Abrazos.


    - Qué tal Álvaro. Bienvenido a este conversadero donde aportar vivencias particulares.
    Tienes una gran suerte de tener tantos autillos por Sevilla, además con una temperatura ideal, supongo que por esa zona serán sedentarios.
    Cuanto agrada tener en las grandes ciudades tanta variedad de rapaces nocturnas, a las que mucha gente desconoce.

    Saludos.

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  14. A sua penugem quase se mescla nos ramos da árvore, imitando a sua casca! È simplesmente maravilhoso!Certamente, de olhos fechados passará despercebido aos predadores! A natureza sabe o que faz, sem dúvida!

    Beijinho

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  15. En efecto JB, es un pequeño búho muy mimético. Su plumaje no se aprecia con la madera de los árboles donde se oculta; dándole mucha seguridad durante el día.

    Un abrazo.

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  16. Precioso. ¡Vaya repaso que estás dando de rapaces nocturnas! Tienen un encanto especial.

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  17. He aprovechado la ocasión al tenerlas tan cerca para que mediante las imágenes, la gente disfrute de la faz tan majestuosa que tienen estas especialistas de la noche.

    Saludos.

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  18. Necesito ayuda, enfrente de mi piso habita un autillo y es imposible dormir es como tener una alarma sonando en tu oído todo el rato, que puedo hacer porque es insoportable y llevo ya 3 meses. Graciad

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  19. Me dejas sorprendido. En tu lugar cerraría la ventana pero, no entiendo que un canto tan suave pueda molestar tanto.
    Yo tengo terrazas con gente que vocea y sus perros ladrando hasta las tantas de la noche y esos si que molestan.
    Otra opción que utilizo yo es la de tapones de goma para no escuchar el tráfico ni los del velador si tengo la ventana abierta.

    Suerte.

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  20. Bea Per. Sn. Mtn7 de mayo de 2017, 5:21

    Muy bonito el animal pero su canto es dañino para la salud. No deja descansar y hay que vivir cerca de uno para ver en realidad lo molesto e incapacitante que es. Yo amo y respeto a los animales, pero el ruido que emite este animal es muy fuerte. Yo vivo en una urbanización con árboles y un campo de golf y es imposible ver la tele o dormir porque el sonido es muy intenso y atraviesa ventanas de doble cristal y paredes. Puede provocar problemas auditivos, de ansiedad por no descansar o estar tranquilo, estrés y otras enfermedades añadidas a cualquier problema de ruidos como acúfenos, cefaleas, problemas circulatorios, nerviosos e hipertensión. Ojo con estos graciosos animales.

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    1. Bea, te digo lo mismo que a Daniel. Después de soportar ruidos tan intensos como el tráfico, ladridos agudos de perros pequeños y gente en veladores con sus gritos y risotadas, me cuesta trabajo pensar el la molestia del canto de un ave como el autillo. Sin embargo, entiendo que cada cual, soportamos la intensidad de unos sonidos más que otros.
      Lo siento mucho, de verdad.

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