domingo, 18 de diciembre de 2011

Un rato en la laguna con dos calamones




Hace tan sólo unas semanas pude observar por primera vez a estas aves, de las que siempre sospeché que atesoraban gracias a su contrastada coloración un desbordante atractivo. Sería pasada una década quizá cuando se detectaron los primeros avistamientos en esta laguna, colectora de riegos sobrantes, los primeros ejemplares de calamón (Porphyrio porphyrio). Siempre quise verlo, entre otras curiosas razones, por su coloración de ave exótica gracias a sus brillantes plumas de azul metalizado, subcaudales blancas y pico y patas rojas; todo lo contrario que en el avetoro, pardas y adecuadas para un correcto mimetismo entre la vegetación apretada de los humedales.

La alimentación del calamón se compone de espadañas, lirios acuáticos, gramíneas y cipáreas. Tampoco desaprovechan la captura de invertebrados, peces, culebras de agua y anfibios. Además, si la ocasión lo requiere, pueden apoderarse de huevos y pollos de otras aves del marjal. Como dato curioso, cabe resaltar la utilización de sus patas, con las que sujetar el alimento y acercárselo al pico para manipularlo e ingerirlo fácilmente. Deleitan con su habilidad mientras preparan el tallo pelándolo antes de comer su parte más blanda. A pesar de sus largos dedos, sujetan a la perfección todo tipo de materiales comestibles.

Estuvo presente originariamente por todas las costas mediterráneas y portuguesas. El progresivo proceso destructivo de sus hábitats idóneos como; humedales con cobertura vegetal apropiada y niveles de agua adecuados, hicieron descender su población peligrosamente, hasta terminar recluido casi exclusivamente a las marismas del Guadalquivir. A partir de los años, al cambiar la mentalidad transformadora de estos importantes espacios húmedos generada por una creciente conservación ecológica, desaceleró este nefasto proceso destructivo. El resultado concibió una tendencia expansiva de sus poblaciones y, a su vez, de sus áreas de distribución. En definitiva, una recuperación paulatina de este maravilloso rallido, de nuevo, colonizador mas allá del valle del Guadalquivir y de toda la costa suroccidental de la Península Ibérica. Fue reintroducida en los Aiguamolls del Ampurdán en 1989 (Gómez et al. 1989) y en la Albufera de Valencia en 1991 (Urios et al. 1991). Supongo que, después de completar poblacionalmente estos lugares, los ejemplares sobrantes iniciaron desplazamientos con intenciones colonizadoras hasta alcanzar esta interesante laguna oscense en la localidad de Sariñena.



Hundiendo la cabeza como hace el ejemplar en primer plano, consigue pinzar el tallo en su parte dura más baja, para extraer tirando la parte tierna que se halla más sumergida. El otro, mira con demasiada atención, la extracción de los tallos no debe ser nada cómoda.


El trabajo requiere un esfuerzo y, evidentemente una recompensa, la de comer en un lugar seguro.
El mismo calamón, aunque en plano distinto, sigue mirando...


Con tanta mirada…se veía venir. El blanco níveo de las infracaudales, contrasta con el azul oscuro del resto del plumaje en ambos ejemplares. La irritación y la exhibición, son dos de los motivos principales de esta combinación tan fanérica.


El recolector de la espadaña parece que gana la partida.


De momento, evita que su botín sea sustraído por la perseverancia del otro calamón, que ahora, se dedica a buscar tallos ante la imposibilidad de arrebatárselo.


Otra vez acosando…


Sin rendirse, todavía insiste en su mala idea.
Como me recuerda el luminoso y reflectante plumaje infracaudal del calamón al escudo anal erizable del corzo, ambos, tienen una increíble vistosidad.


¡Se acabó!, parece pensar el paciente calamón, cuya única intención es la de comer tranquilamente.


Parece ser que, proteger durante tanto tiempo la comida del oportunista, provoca demasiado estrés, repercutiendo finalmente en este momento clave; el de poner punto final para zanjar tanta molestia insoportable.


Vale la pena después de tanta gresca poder fotografiar esta escena exclusiva, donde demuestran los calamones que, además de disputar los tallos, son capaces de coincidir en sus movimientos como las mejores figuras de natación sincronizada.


Después de una buena comida, es la hora del aseo imprescindible para el plumaje.


Es de gran importancia mantener cada una de las plumas en condiciones.


Tal vez, el calamón, disponga de uno de los rascadores más cómodos y accesibles para todas las zonas del cuerpo. Apenas sin moverse ni estirarse, puede llegar y aliviarse de cualquier picor por complicado que sea el lugar.


Ahora toca cambio de zona. Nunca es conveniente permanecer demasiado tiempo en el mismo lugar, ya que los depredadores podrían actuar.


No es difícil ver a los calamones en espacios abiertos, sin embargo, cuando cambian de zona atravesándolos, son muy prudentes y precavidos. En el último tramo, emprenden el vuelo.

24 comentarios:

  1. ¡Hola Javier!

    Por suerte, puedo disfrutar de estos animalitos con facilidad, ya que hay bastantes en el cauce del Barranc del Carraixet en Alboraya, pegado a Valencia Capital. También lo he visto con facilidad en la Marjal de Moro. Eso me alegra, porque están presentes en diversas zonas de humedal además de la albufera. Ya veo que has disfrutado con esos movimientos que tienen y la manipulación de los tallos. Me alegro de saber de su presencia en la laguna de Sariñena.

    Un saludo.

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  2. Estupendo reportaje. Yo tengo la suerte de poder verlos a pocos metros y puedo asegurar que su colorido y modos de actuar son espectaculares.
    Esta primavera pasada conseguí buenas fotos de un adulto dando de comer la parte tierna de la anea a un pollo de calamón, que por cierto, éstos si tienen un plumaje perfecto para confundirse entre la vegetación.
    Un saludo.

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  3. No debe de resultar fácil la supervivencia siendo tan vistosos. Supongo que la belleza, como todo, tiene un precio. Besos.

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  4. Qué ganas les tengo. Tenemos telepatía: hace tan sólo dos días me preguntaba qué comerían estas coloridas aves. Ahora lo sé, pero me has abierto los ojos: no sabía que tuviesen tanta maña para sacar tallos, pelarlos y sujetarlos con la pata mientras se lo comen. Me recuerda muchísimo a otro rascón, el takahe, es como un calamón gordo y enorme que vive en Nueva Zelanda, está en peligro de extinción; seguro que lo conoces. Como no frecuento mucho las lagunas, no sé si por La Mancha manchega habrá alguno; pero por tu descripción de los últimos desplazamientos, me imagino que alguno estará refugiado ahora mismo entre las cañas de alguna masa de agua de por aquí... Gracias por este post, Javi.

    Un abrazo.
    G

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  5. Espetacular!!!!

    Depois que li a sua reportagem e vi as fotos tão bonitas dessa ave de cor exótica, belíssima... que talvez eu só tenha visto parecida nos pavões (http://1.bp.blogspot.com/_nBjMVFn0HK4/TIZ78WPHciI/AAAAAAAAIcY/Zcyw9BZUNx0/s1600/Pavao.JPG), eu resolvi pesquisar mais a respeito dessa espécie que nunca tinha visto.
    Veja aqui: http://www.avesdeportugal.info/porphy.html
    Se você tiver um tempo, assista os 2 vídeos que têm nesta página, muito interessantes: um deles mostra a luta intensa envolvendo uma família tentando expulsar um intruso; e o outro mostra um casal alimentando os filhotes.
    Mais uma vez, obrigada pela lição, grande mestre desbravador dessa natureza tão imensa, diversificada e magnífica!!!
    Um beijo terno e doce para ti.

    E se não nos encontrarmos até lá... BOAS FESTAS para você e os seus.
    Saúde, felicidades e amor, muito amor para prosseguir.
    Um abraço caloroso do Brasil.

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  6. Que una especie haya iniciado una fase de recuperación tras pasar por momentos críticos siempre es una excelente noticia. A veces los proyectos de conservación y recuperación se realizan correctamente y gracias a ellos se salvan especies, como el caso de este precioso rállido que nos muestras tan bien.

    Un saludo

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  7. Vaya secuencias!, parecía que estaba viendo un documental...
    (Como siempre atrayendo nuestra atención hasta el desenlace final!)
    Yo he tenido la suerte de ver unos cuantos y de disfrutar de su colorido y movimientos entre los juncos, las cañas... (Por aquí aún nos queda algún humedal...)
    Son inconfundibles, esa frente roja, esas patas descomunales, el azul metalizado de sus plumas...
    Me encantan las fotos, no es nada fácil capturar estas secuencias! Hay que esconderse, no hacer ruido, mantener las distancias, contar con un buen tele, no respirar...
    Imagino tu satisfacción y te felicito por saber darte esos placeres.
    Un abrazo.

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  8. Para Guillermo:
    En el "Clot de Galvany", en Elche (Entre El Carabasí y los arenales del sol, a los pies de la sierra de Santa Pola), los puedes ver con facilidad. Si no lo conoces te recomiendo darte un paseo por este pequeño paraje natural. Es sorprendente la vida acuática que hay en un lugar tan pequeño y tan rodeado de ladrillo. La magia del agua (y saberse protegidos...)
    Abrazos.

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  9. Preciosa secuencia sin duda!
    Ya veo que son tan manitas como los loros para manipular el alimento........es un ave que en Navarra que yo sepa se ha visto muy poco??
    Saludos camperos!

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  10. Me has puesto los dientes largos, es una de mis asignaturas pendientes. En una ocasión en Daimiel había quien los estaba viendo con catalejo, pero con mis prismáticos no los podía distinguir de las fochas, que también había en el mismo sitio.
    Saludos

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  11. A parte de por su colorido, estas aves son muy interesantes por su comportamiento y poder observarlas de cerca como tu hiciste es toda una experiencia.
    Es muy interesante toda la secuencia de fotos pues casi parece que hubiéramos podido contemplar la escena nosotros también y eso me encantó mas teniendo en cuenta que nunca vi un calamón.

    Gracias por estos magníficos reportajes.

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  12. - Fernando: di que sí, que es un placer repetir la observación de todas la especies por muy vistas que las tengamos. La gallineta la he visto infinidad de veces y, siempre, tengo ganas de llevarme los prismáticos para disfrutar de su gracia especial. Ahora que he visto el calamón, seguiré insistiendo para disfrutar de mas pautas desconocidas.

    Saludos.


    - Tomás: las Tablas de Daimiel son lugar muy privilegiado y deseo que consigan poco a poco ese esplendor tan grandioso del que siempre hizo gala. Recuerdo que fui hace muchos años y los guardas del parque, aquellos guardas de entonces, me trataron muy bien. Estas en un gran lugar. A los jóvenes de calamón les ocurre como a los de martinete, que los adultos son de colores muy definidos y vistosos, sin embargo el de ellos, es muy mimético.

    Saludos.


    - Salomé: tienen que andar muy despiertos ante los vuelos rasantes de los aguiluchos laguneros que sobrevuelan la vegetación lacustre.
    En el claroscuro del carrizal o las espadañas, el plumaje azul oscuro se mimetiza bastan te bien en las zonas sombreadas y de poca luz pero, no así cuando salen a las zonas despejadas donde brotan las nuevas plantas de las que se alimentan y que está mas desprotegida.

    Saludos.


    - Guillermo: no te preocupes que ya los verás, ahora son, afortunadamente, mas habituales que hace unos años. Cuando los veas, no me cabe la menor duda que podrás alucinar en colores tan vivos como los suyos.
    Antes de conocer las habilidades de este rállido con las aneas y otras plantas, recuerdo que de pequeño, ya consumía la parte blanda de la base del tallo de los juncos. Me gustaba muchísimo, pero no tenía la maña que tiene el calamón para extraer la mayor cantidad comestible, puesto que se me partían antes.
    Seguro que tienes alguna laguna adecuada donde poder verlos, no muy lejos. Infórmate.
    Transi te ofrece un lugar en su comentario más abajo, seguro que no falla. Suerte.

    Saludos.


    - teca: veo que te ha gustado también la asombrosa coloración de esta ave de humedal.
    He visto los videos de los enlaces y son muy interesantes, pero, no hay reportaje ni fotografía por muy bien hechos que estén, capaces de igualar al original en acción, por eso, sugiero la inmediata movilización para verlo en su hábitat natural.
    Felices Fiestas para ti también.

    Un abrazo…

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  13. - Pedro: aquellos nefastos años en los que se trataba de desecar todos los humedales tratando de ganarlos para la agricultura, fueron un terrible azote para todas las especies que los habitaban. Suerte que la movilización de la gente entusiasmada con el nuevo proyecto de conservación medioambiental, mediante sus protestas, dieron con la fórmula adecuada para terminar con semejante barbarie e irracionalidad.

    Saludos.


    - Transi: pues sí, has tenido mucha suerte de ver semejantes aves, tan bellas, como curiosas. Tiene una gran familia para sorprender a todo observador; polluelas, rascón, fochas y, la preciosidad más común que es la gallineta. Es tan adaptable que, me gusta verla incluso, en cualquier parque que disponga de una charca por diminuta que ésta sea.
    Reconozco que para ser la primera vez que disfruto de esta ave tan singular he tenido mucha suerte, entre otras cosas, por poder contemplar una disputa quizá algo absurda entre ellas, pero sin duda, muy interesante.
    Tienes razón; muy, muy satisfecho.

    Saludos.


    - Camperoinquieto: muy buena observación, los loros también tienen una gran habilidad con sus patas para manejar todo tipo de alimento. En los autillos, recuerdo haberlos visto llevarse la presa al pico con una garra, aunque sólo fuera con intención de rematarla machacándole la cabeza.
    En Navarra no sé cómo estará su presencia pero, de las guías que tengo, en una de Elósegui, no viene nada. Claro que es un atlas de nidificantes de 1984. Investiga campero.

    Saludos.


    - Jesús: nada, esto es ponerse. Por fortuna, la expansión del calamón ha hecho que su observación sea más sencilla de conseguir.
    La próxima vez que veas a alguien con un telescopio observando, no dudes en pedirle permiso para mirar, lo hará muy gustosamente. A mí, hace años cuando no disponía de material óptico adecuado, un inglés muy amable (cosas de pajareros) me ofreció su telescopio y pude disfrutar como nunca de una lista innumerable de aves en el Delta del Ebro.

    Saludos.


    - Abedugu: ya sabes que, aparte de observar la especie, es muy grato poder disfrutar del comportamiento extra que ocasionalmente ofrece cualquier tipo de animal. No esperaba la facilidad con la que se dejaron ver. Me sentí muy afortunado, después de todo, pensé que los vería desde lejos asomándose entre el carrizo, y fue todo lo contrario.

    Saludos.

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  14. Desde luego el relato perfecto..así da gusto..un saludo desde Murcia..seguimos...

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  15. Como siempre una fantástica descripción "in situ" Es una alegría que se hayan recuperado estas poblaciones en los humedales del levante español.

    Saludos.

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  16. Desde luego no tiene desperdicio este ave. La primera vez que la vi quedé prendado de su anatomía, su colorido, de los brillos de su plumaje y de su comportamiento. Afortunadamente parece que la vamos recuperando después de estar al borde de la desaparición.
    Aprovecho para desearte un 2012 pleno de encuentros con la naturaleza arropado de los tuyos y que nos sigas haciendo disfrutar de esa naturaleza que nos queda.
    Abrazos
    Lluís

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  17. Te felicito por tu blog y estupendas fotografías.
    Un saludo

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  18. - alp: gracias por pasarte, nos vemos.

    Saludos.


    - José: no puede haber adorno más vivo capaz de dar resplandor al carrizo que el calamón. Es un ave que engancha nada más que lo ves.

    Saludos.


    - Lluís: seguro que le has dado vida en tus trabajos un montón de veces. No hay ilustrador de la naturaleza que se resista a ello.
    Por ahora Lluís, disfrutaremos de su peculiaridad; qué hermosa ave, es increíble.
    Deseo también, que tengas esas ofertas necesarias de trabajo, tu trabajo, el que mas te gusta, para que llenes el año con creces, de las ilustraciones con la que alegras la mirada de la gente.
    Un feliz año para ti y los tuyos.

    Abrazos.


    - Rafa: bueno, después de pasarme por el tuyo y, deleitarme con tus imágenes de gran calidad, sólo me queda agradecerte tu paso por aquí.
    Espero, nos veamos a menudo.

    Saludos.

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  19. Hola Javier , hermosa ave. hermoso el color, buena nota. gracias por tu saludo. PARA TI LO MEJOR EN ESTE AÑO NUEVO, MUCHAS FELICIDADES. ABRAZOS.

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  20. Muchas gracias Maelgi y, que tu año nuevo, sea infinitamente mejor y más boscoso que este.
    Feliz 2012.

    Abrazos.

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  21. Preciosas aves y maravilloso acercamiento en esa laguna. Para dar envidia.
    Es curioso, pensaba que el nombre del calamón derivaba de cálamo o caña, por el tipo de vegetación palustre donde habita...y resulta que proviene del árabe abū qalamūn, que significa: paño de colores brillantes.
    Sea como fuere, se trata de una joya que estuvimos a punto de perder.
    Saludos, Javier.

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  22. Qué bien Javier, de rebote me solucionas la misma incógnita. Seguro que se trataría de un paño de seda, suave y brillante, como el calamón.
    Una bonita joya, afortunadamente, al alcance de todos los mortales. Que suerte.

    Saludos

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  23. Amigo Javier, cuán de acuerdo estoy contigo en tus afirmaciones. No solo es un placer volver a contemplar a esos calamones, ya sean los del otro día o no, como a la gallineta que no por común deja de ser adorable.

    Me declaro amante de los cernícalos, del mirlo del parque y del sociable gorrioncillo. No por habituales (aunque en los últimos tiempos los pequeños pardales están sufriendo mermas en sus poblaciones) dejan de ser interesantes. Me quedo con la frase de Morris: para el verdadero naturalista no hay "especies menores".

    Un fuerte abrazo,

    Trotalomas.

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  24. Gracias por pasarte Trota, estoy algo liado pero me pongo de nuevo en función.

    El placer es mío de volver a saber de ti y de tu pasión por el mundo animal y literario.

    Abrazos.

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